Europa eleva los estándares para envases alimentarios: una tendencia que los exportadores deben anticipar
- DHK El Salvador
- 3 ago
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A partir del 12 de agosto de 2026, la Unión Europea aplicará nuevos límites para las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) en envases destinados al contacto con alimentos. La medida forma parte del nuevo Reglamento sobre Envases y Residuos de Envases (PPWR) y tendrá implicaciones directas para fabricantes, exportadores y proveedores de materiales que abastecen al mercado europeo.
Las PFAS, conocidas como "forever chemicals" por su elevada persistencia en el medio ambiente, se han utilizado durante años para aportar resistencia a la grasa, al agua y al calor en papeles, cartones y otros materiales de empaque. Con la nueva normativa, los envases que entren al mercado europeo deberán cumplir límites específicos y estar respaldados por una Declaración de Conformidad, documento que acompañará al producto a lo largo de la cadena de suministro hasta el importador en la Unión Europea.
Más que un cambio regulatorio aislado, esta medida refleja una tendencia estructural del mercado europeo. Los compradores ya no evalúan únicamente la calidad e inocuidad del alimento; también exigen mayor transparencia sobre los materiales de empaque, su composición, trazabilidad y cumplimiento ambiental. La regulación de PFAS se suma a otras iniciativas recientes sobre bisfenol A (BPA), reciclabilidad de envases y diseño sostenible, que en conjunto redefinen los requisitos para acceder al mercado europeo.
Esta evolución también merece atención fuera de Europa. En Estados Unidos, la Food and Drug Administration (FDA) ha impulsado la eliminación de determinados PFAS utilizados como barrera contra grasas en envases alimentarios, lo que confirma una tendencia internacional hacia materiales más seguros para el contacto con alimentos. Aunque los enfoques regulatorios difieren entre mercados, la dirección es similar: fortalecer la seguridad de los materiales que acompañan a los alimentos.
Para un país exportador de alimentos como El Salvador, estos cambios representan tanto un desafío como una oportunidad. Las empresas que exportan a la Unión Europea —y, progresivamente, a otros mercados con exigencias similares— deberían comenzar a revisar desde ahora sus materiales de empaque, solicitar información técnica a sus proveedores y verificar la disponibilidad de declaraciones de conformidad que respalden el cumplimiento de los nuevos requisitos.
Para las empresas que buscan fortalecer su presencia en mercados como la Unión Europea, contar con una certificación reconocida internacionalmente, como FSSC 22000 o BRCGS Packaging Materials, representa una ventaja competitiva. Estos esquemas establecen procesos sistemáticos para la gestión de proveedores, el cumplimiento de requisitos regulatorios, la evaluación de materiales de empaque y la mejora continua, facilitando la respuesta a nuevas exigencias del mercado y aumentando la confianza de clientes e importadores.
Anticipar estos cambios contribuirá a reducir riesgos regulatorios y consolidar relaciones comerciales de largo plazo en un mercado donde la sostenibilidad y la seguridad alimentaria son factores cada vez más decisivos.
Fuente: AGRINFO, Per- and poly-fluorinated alkyl substances (PFAS): substances of concern in food packaging (junio 2026); Reglamento de Envases y Residuos de Envases (PPWR) de la Unión Europea; EFSA.






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